El inicio de 2026 ha dejado un balance muy negativo para el mercado laboral español. El mes de enero se ha cerrado con una intensa destrucción de empleo y una caída significativa del número de trabajadores por cuenta propia, alcanzando cifras que no se registraban desde hace más de una década. Los datos confirman un deterioro superior al habitual para este periodo del año y generan preocupación sobre la evolución del empleo en los próximos meses.
La afiliación media a la Seguridad Social descendió en más de 270.000 personas respecto a diciembre, lo que convierte a este enero en el peor desde 2012. En términos diarios, se destruyeron más de 8.700 puestos de trabajo, una cifra muy por encima de la media registrada en los últimos diez años. A este retroceso se suma el aumento del paro registrado, que creció en más de 30.000 personas, reflejando el impacto directo de la pérdida de actividad tras la campaña navideña.
El empleo registra su peor comportamiento en más de una década
Aunque tradicionalmente enero es un mes desfavorable para el empleo, el ajuste de este año ha sido especialmente severo. La caída de la afiliación se ha producido en todas las comunidades autónomas, lo que evidencia un impacto generalizado sobre el conjunto del tejido productivo. Tanto el empleo asalariado como el trabajo por cuenta propia han sufrido retrocesos, si bien el colectivo autónomo ha vuelto a ser uno de los más afectados.
Este comportamiento sitúa al mercado laboral en niveles que no se alcanzaban desde los años más duros de la anterior crisis económica, rompiendo con la tendencia de mayor estabilidad observada en ejercicios recientes.
Perdida de más de 19.000 afiliados en enero
El Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) cerró enero con una pérdida de más de 19.000 cotizantes, lo que supone un descenso diario de más de 600 autónomos. Todas las comunidades autónomas registraron caídas, con especial incidencia en regiones como Cataluña, Andalucía y la Comunidad de Madrid en términos absolutos.
Pese a este mal dato mensual, algunas comunidades comienzan a mostrar una ligera mejora en comparación con el año anterior, aunque el balance interanual sigue siendo negativo en varios territorios. Esta situación refleja la fragilidad que continúa caracterizando al empleo vinculado a pequeños negocios y profesionales por cuenta propia.
El empleo crece en grandes empresas mientras cae en pymes
La evolución del empleo muestra una clara diferencia según el tamaño de las empresas. Mientras que las medianas y grandes compañías mantienen un crecimiento interanual del empleo, en el ámbito de las pymes y los autónomos continúa la destrucción de puestos de trabajo.
Desde las organizaciones empresariales se advierte de que el aumento de los costes laborales, la presión fiscal y la carga administrativa están afectando de forma desproporcionada a los negocios más pequeños. Los datos de enero refuerzan así la preocupación sobre el futuro del empleo en este segmento clave de la economía y reabren el debate sobre la necesidad de medidas que impulsen la actividad y frenen la pérdida de trabajadores en los próximos meses.

