Los pequeños comercios en España han sufrido durante 2025 una fuerte oleada de cierres, con una media de 1.132 establecimientos que bajan la persiana cada mes, según los últimos datos hechos públicos por la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA). Esta cifra sitúa al sector en un escenario crítico, que muchos ya describen como una emergencia estructural del comercio de proximidad.
El balance anual del sector muestra que 13.586 comercios desaparecieron a lo largo del ejercicio, superando con claridad el umbral de las 12.000 bajas que UPTA consideraba como un límite de alerta. Estas pérdidas se detectan en prácticamente todas las comunidades autónomas y rubros, y reflejan una tendencia que, según los analistas, se ha ido consolidando en los últimos años.
Diciembre, el mes más duro del año
El último mes del año fue particularmente preocupante para los pequeños comercios. En diciembre de 2025 se registraron 2.347 cierres, un incremento significativo frente a las bajas contabilizadas en diciembre de 2024, que ascendieron a 1.748. Este dato interanual evidencia no solo la continuidad de la tendencia negativa, sino también un empeoramiento de las condiciones para los negocios más vulnerables.
Las causas detrás de los cierres de los pequeños comercios
Desde UPTA se apunta a varios factores estructurales que están acelerando el cierre de tiendas y pequeños comercios. Entre ellos destacan:
- Aumento de los costes fijos, incluyendo alquileres y suministros.
- Presión fiscal creciente que lastra la rentabilidad de los autónomos.
- Competencia desigual con grandes plataformas y cadenas, que cuentan con economías de escala y canales digitales más desarrollados.
- Falta de políticas públicas eficaces que apoyen la modernización y la adaptación del comercio tradicional.
Estas circunstancias no solo afectan al tejido productivo, sino que también tienen un impacto palpable en la vida de barrios, la cohesión social y la generación de empleo local, según advierten desde la asociación.
Perspectivas para 2026 y demandas del sector
UPTA se muestra pesimista sobre la evolución para 2026 si no se implementan medidas urgentes. Sus previsiones apuntan a que, de mantenerse las condiciones actuales, podrían perderse otros 12.000 comercios o más en el próximo año.
La organización reclama políticas de apoyo específicas para el comercio de proximidad, incentivos a la modernización digital y fiscalidad más favorable para los autónomos, con el objetivo de frenar una sangría que amenaza con vaciar las calles de actividad económica local.

