Emprender a través de una franquicia es una alternativa atractiva para quienes desean iniciar un negocio con un modelo probado, acompañamiento y una marca reconocida. Sin embargo, uno de los mayores retos para muchos emprendedores es cómo financiar la inversión inicial.
La buena noticia es que existen diversas formas de conseguir financiación, desde créditos tradicionales hasta ayudas públicas y acuerdos específicos con franquicias.
Ahorros personales: la base más recomendable
Los ahorros suelen ser la primera fuente para financiar una franquicia, y en muchos casos el franquiciador exige una parte de inversión propia.
Ventajas:
- Evita intereses y deudas.
- Aumenta la confianza del franquiciador.
- Facilita acceder a más financiación externa.
Lo ideal es cubrir entre el 20% y el 40% de la inversión total con recursos propios.
Préstamos bancarios y financiación tradicional
Los bancos ofrecen líneas de financiación específicas para emprendedores y franquicias.
Los préstamos pueden cubrir tanto la inversión inicial como circulante (gastos operativos).
Qué evalúan los bancos:
- Tu capacidad de pago.
- El plan de negocio y previsiones.
- La fortaleza de la franquicia.
Las franquicias suelen tener datos históricos que aumentan la confianza del banco.
Financiación avalada: ICO y SGR
Las líneas ICO y las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) son alternativas muy populares.
Líneas ICO
Permiten financiar inversión, liquidez y gastos de puesta en marcha con condiciones más flexibles que un banco convencional.
SGR (Sociedades de Garantía Recíproca)
Actúan como avalistas para facilitar la concesión de créditos.
Beneficios:
- Mejores tipos de interés.
- Menos requisitos de garantías personales.
Es una de las opciones más efectivas para nuevos franquiciados.
Acuerdos de financiación del franquiciador
Muchas marcas cuentan con convenios con bancos o incluso ofrecen fórmulas de financiación directa.
Pueden ofrecer:
- Pago aplazado del canon.
- Aplazamiento de royalties iniciales.
- Alquiler con opción a compra de maquinaria.
- Créditos blandos a través de acuerdos institucionales.
Renting y leasing de maquinaria o equipamiento
Para franquicias que requieren maquinaria, vehículos o equipamiento costoso, el renting o leasing reduce la inversión inicial.
Beneficios:
- No descapitaliza al emprendedor.
- Gastos mensuales deducibles.
- Renovación de equipamiento sin grandes desembolsos.
Muy útil para franquicias de restauración, lavanderías, gimnasios o servicios.
Subvenciones y ayudas públicas
Dependiendo de tu país o región, puedes encontrar ayudas dirigidas a:
- Jóvenes emprendedores.
- Mujeres emprendedoras.
- Zonas rurales o de desarrollo económico.
- Innovación y digitalización.
- Contratación inicial de personal.
Estas ayudas suelen ser complementarias, no sustituyen la inversión inicial, pero pueden reducir notablemente los costes.
Capital privado o inversión familiar
Si cuentas con inversores externos o familiares, pueden convertirse en socios minoritarios o realizar préstamos privados.

