La Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) ha advertido de los efectos negativos que ha tenido la reducción de la base mínima de cotización para los autónomos societarios y los autónomos colaboradores familiares. Según un informe elaborado por la organización, esta medida ha provocado una merma tanto en la recaudación de la Seguridad Social como en la protección futura de estos colectivos.
Desde ATA señalan que la modificación normativa aplicada desde 2023 ha supuesto un retroceso en derechos, especialmente en un contexto de falta de actualización de las bases conforme al IPC y de prórroga de los Presupuestos Generales del Estado.
Menor cotización y más desprotección
El informe destaca que los autónomos societarios han pasado de contar con una base mínima de cotización superior a los 1.200 euros a una fijada en 1.000 euros. Este cambio ha llevado a que muchos profesionales reduzcan su aportación mensual al sistema, lo que se traduce en una menor cobertura en prestaciones como jubilación, incapacidad o cese de actividad.
ATA subraya que, aunque a corto plazo la rebaja puede parecer un alivio económico, a medio y largo plazo supone una clara pérdida de protección social para los autónomos societarios, que ven cómo se debilita su red de seguridad futura.
Impacto económico de los autónomos societarios en la Seguridad Social
La organización estima que la rebaja de la base mínima de cotización ha generado un importante agujero económico para la Seguridad Social, con cientos de millones de euros que han dejado de ingresarse desde la entrada en vigor de la medida. Esta situación, advierten, compromete la sostenibilidad del sistema y limita su capacidad para ofrecer prestaciones adecuadas.
Además, ATA recuerda que la falta de actualización de estas bases durante los últimos ejercicios agrava el problema, al no adaptarse al incremento del coste de la vida ni a la evolución real de los ingresos.
Autónomos societarios y colaboradores, con especial impacto en mujeres
El informe también pone el foco en los autónomos colaboradores, un colectivo en el que las mujeres tienen un peso significativo. ATA alerta de que la reducción de cotizaciones acentúa la brecha en prestaciones futuras, especialmente en pensiones, y reclama medidas específicas que refuercen la protección social de este grupo.
Ante este escenario, la federación insiste en la necesidad de revisar el sistema de cotización de los autónomos societarios y colaboradores para garantizar ingresos suficientes al sistema y una cobertura adecuada para quienes sostienen gran parte del tejido empresarial del país.

