El Dossier de Información Precontractual (DIP) es, básicamente, el documento «antichasco» en el mundo de las franquicias.
Es un dossier legal que la marca matriz (el franquiciador) tiene la obligación de entregarte antes de que firmes cualquier contrato o realices cualquier pago. Su objetivo es muy claro: que sepas exactamente dónde te estás metiendo, sin trampa ni cartón, permitiéndote tomar una decisión informada y basada en datos reales, no en promesas de marketing.
En España, por ejemplo, la ley exige que este documento se entregue con un mínimo de 20 días de antelación a la firma del contrato o a cualquier desembolso económico.
¿Qué debe contener obligatoriamente el DIP?
Para que un DIP sea legal y completo, debe detallar la radiografía interna de la franquicia. Esto es lo que vas a encontrar dentro:
- Identificación del franquiciador: Datos de la empresa, nombre del propietario, domicilio social y su inscripción en el Registro de Franquiciadores.
- Acreditación de la marca: Títulos que demuestren que tienen el derecho de usar y ceder el nombre comercial, logotipos y marcas registradas.
- Descripción del sector: Una explicación general del mercado en el que opera la franquicia y las perspectivas de futuro del negocio.
- Experiencia de la empresa: Cuándo se creó la marca, cuántos años lleva operando el negocio piloto y cuándo empezó a expandirse como franquicia.
- El tamaño de la red: Un listado completo de los establecimientos que ya están abiertos (tanto los que son propios de la marca como los que pertenecen a otros franquiciados).
- Las exigencias financieras: Aquí viene el dinero. Debe desglosar el canon de entrada, los royalties mensuales, el canon de publicidad y la inversión inicial estimada para poner en marcha el local.
En qué fijarte con lupa (Donde suelen estar los problemas)
Cuando tengas el DIP en tus manos, no lo leas por encima. Hay tres puntos críticos en los que debes poner el ojo clínico:
- La lista de franquiciados que han cerrado: La ley obliga a incluir el número de tiendas que han salido de la red en los últimos años. Si ves que abren 10 tiendas al año pero cierran 8, es una bandera roja enorme.
- Las previsiones de facturación: Muchos dossiers incluyen un plan de negocio o «cuenta de explotación analítica». Fíjate bien si esos números se basan en tiendas reales que ya funcionan o si son solo estimaciones teóricas en el «mejor de los escenarios».
- Litigios judiciales: El documento debe declarar si la central tiene pleitos abiertos o demandas judiciales con otros franquiciados de la red.
El DIP no es el contrato definitivo, pero todo lo que se comprometan a darte en ese documento (asistencia, formación, exclusividad de zona) debe coincidir al 100% con lo que firmes después. Si notas que te presionan para firma

