UATAE reclama ayudas directas para los autónomos más afectados por el encarecimiento de la energía, la gasolina, la electricidad y el gas, que reduce los márgenes de sus negocios.
El aumento del precio de la energía está poniendo en dificultades a buena parte de los trabajadores autónomos en España. Según los datos del Observatorio del Trabajo Autónomo de UATAE, el 71 % de las personas encuestadas afirma que el encarecimiento de la gasolina, la electricidad y el gas afecta mucho o bastante a los costes de su actividad.
La organización advierte de que esta situación amenaza la rentabilidad de numerosos negocios y reclama medidas específicas para evitar que el incremento de los gastos termine provocando cierres.
La energía presiona los costes de los pequeños negocios
Los resultados de la encuesta reflejan la magnitud del problema: un 33 % de los autónomos asegura que la subida de los precios energéticos afecta mucho a su actividad, mientras que otro 38 % señala que lo hace bastante.
El impacto es especialmente relevante en sectores que dependen directamente del combustible o del consumo eléctrico. Transportistas, repartidores y profesionales que necesitan desplazarse diariamente afrontan mayores gastos de carburante. También sufren esta presión establecimientos de hostelería, pequeños comercios, panaderías y peluquerías, entre otros negocios que necesitan electricidad para funcionar.
A este escenario se suma el repunte de la inflación. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística citados por UATAE, el IPC alcanzó el 4,9 % en septiembre de 2026, impulsado principalmente por el encarecimiento de la energía.
UATAE pide ayudas específicas para los autónomos
Ante esta situación, UATAE considera insuficientes las medidas generales y solicita ayudas directas para las actividades más perjudicadas. La organización valora que se mantenga en noviembre la rebaja de 20 céntimos por litro de gasolina y diésel, aunque insiste en que hacen falta respuestas adicionales.
La secretaria general de UATAE, María José Landaburu, alerta de que el incremento de los gastos está reduciendo los márgenes de los negocios y reclama actuaciones antes de que las dificultades económicas desemboquen en cierres.
Además, la organización pide a las fuerzas políticas que concreten sus propuestas para proteger al colectivo y que las medidas de apoyo se mantengan mientras persista la subida de precios.
El objetivo es evitar que el coste energético comprometa la continuidad de miles de actividades económicas y agrave la situación de los trabajadores por cuenta propia.

