Un reciente estudio de Declarando, el software especializado en facturación y gestión fiscal, revela que aproximadamente el 10% de los requerimientos que la Agencia Tributaria envía a autónomos se originan por errores formales en las facturas. Entre los fallos más comunes destacan la omisión del NIF del cliente o saltos en la numeración de los documentos.
El análisis se realizó sobre una muestra de 1.047 requerimientos emitidos a trabajadores por cuenta propia durante el último ejercicio. Según Declarando, cada error formal genera una sanción media de 300 euros, que puede multiplicarse según el número de facturas afectadas, incluso cuando el error no modifica el importe de la operación.
Impacto económico de los errores de facturación
La Agencia Tributaria emite más de 700.000 requerimientos anuales a autónomos, lo que implica que alrededor de 70.000 podrían deberse a simples errores administrativos en facturas. Según las estimaciones de Declarando, esto representa un coste anual conservador de unos 21 millones de euros para el colectivo, que podría aumentar hasta 30 o 40 millones si se detectan múltiples facturas con defectos por cada requerimiento.
Tipos de sanciones según la Ley General Tributaria
El artículo 201 de la Ley General Tributaria establece que los incumplimientos en la facturación constituyen infracciones. Cuando una factura contiene errores o datos incompletos, la sanción general es de 150 euros por documento. Sin embargo, si la irregularidad impide a Hacienda conocer el importe o la naturaleza de la operación, la multa puede alcanzar el 1 % del monto total, con un mínimo de 150 euros y un máximo de 10.000 euros.
Es relevante destacar que si el emisor detecta el error antes de que Hacienda lo identifique y emite una factura rectificativa, no se aplicará sanción.
Recomendaciones para evitar sanciones
Para reducir el riesgo de multas por errores en las facturas, Declarando recomienda:
- Revisar cuidadosamente que todas las facturas incluyan los datos obligatorios, como NIF, fecha de emisión y descripción del producto o servicio.
- Corregir cualquier error detectado mediante la emisión de una factura rectificativa antes de la notificación de Hacienda.
- Utilizar programas de facturación electrónica que eviten errores formales y en impuestos como IVA o retenciones.

