El más reciente “Estudio sobre Clima Empresarial 2025”, realizado por la Cámara de Comercio de España junto con la consultora Sigma Dos, arroja un panorama mixto para las empresas del país: por un lado, una mayoría afirma estar cumpliendo sus metas; por otro, la incertidumbre política emerge como principal riesgo económico.
El análisis, basado en 1.900 encuestas a compañías con seis empleados o más realizadas entre el 25 de agosto y el 19 de septiembre de 2025, indica que el 80 % de las empresas asegura estar cumpliendo o superando las expectativas previstas para 2025. De hecho, casi la mitad (48,9 %) señala que su evolución real se ajusta exactamente a lo proyectado, mientras que un 28,4 % considera que ha superado esas previsiones. Al mismo tiempo, un 22,7 % admite que su estado es peor del esperado.
Perspectivas del clima empresarial para 2026
Volcando la mirada hacia 2026, las firmas muestran una mezcla de cautela y esperanza. El 54 % se declara “muy o bastante optimista” con respecto al devenir de su actividad, aunque el 46 % se muestra más escéptico o duda del rumbo. Las pequeñas empresas (6 a 9 empleados) tienden a ser las más prudentes, mientras que las de mayor tamaño exhiben un mayor grado de confianza.
Sin embargo, esa confianza convive con fuertes inquietudes. La incertidumbre política se sitúa como el riesgo más señalado por los empresarios: 40,8 % lo identifica como la principal amenaza para la economía española. En paralelo, el incremento de los costes laborales, la escasez de mano de obra especializada (38,7 %) y la elevada presión fiscal (35,6 %) configuran la tríada de obstáculos más acuciantes del entorno empresarial. También aparece la preocupación por la excesiva regulación y la burocracia, citada por alrededor del 20 % de las compañías consultadas.
Inversión, precios y oportunidades de mejora
En cuanto a previsiones específicas para 2026, es relevante el consenso en que los precios de venta de bienes y servicios tenderán a aumentar en todos los sectores y tamaños. Asimismo, las ventas al exterior y las inversiones reciben estimaciones positivas, particularmente en empresas de mayor tamaño, aunque con variaciones por sector.- El sector agroalimentario se destaca por un optimismo mayor para la exportación.
La posición del presidente de la Cámara de Comercio, José Luis Bonet, aporta un matiz crítico: apunta que muchas empresas no se internacionalizan ni invierten por “el hostigamiento fiscal y regulatorio”, lo que frena su crecimiento potencial.

