La Comisión Europea ha vuelto a llamar la atención a España por no haber adaptado su legislación al régimen de franquicia del IVA para autónomos con bajos ingresos. Este régimen, previsto en la normativa europea, permitiría que miles de profesionales por cuenta propia no tengan que repercutir el IVA en sus facturas si su facturación anual no supera los 85.000 euros.
IVA para autónomos: quién se beneficiaría del régimen
Según los datos de Declarando, un software especializado en facturación y ahorro de impuestos, cerca del 90% de los autónomos españoles podrían acogerse al régimen de IVA para autónomos. Esto supondría una reducción importante de la carga administrativa, ya que los profesionales no tendrían que calcular el impuesto, emitir facturas con IVA ni presentar los modelos periódicos 303 o 390. Además, la simplificación del sistema podría mejorar la liquidez de los autónomos al evitar el adelanto del IVA a Hacienda.
Mónica Serra, abogada fiscal de Declarando, señala que “el régimen está pensado para pequeños negocios y busca reducir obligaciones administrativas, pero no elimina otros impuestos periódicos como pagos fraccionados del IRPF o retenciones por alquileres o profesionales”.
Ventajas y limitaciones del régimen
El principal beneficio es la reducción del papeleo y la simplificación de la facturación. Las facturas se emitirían sin IVA, solo con una mención al régimen de franquicia, y desaparece la obligación de llevar libros de IVA detallados. Sin embargo, existen limitaciones importantes.
El más relevante es la imposibilidad de deducirse el IVA soportado en compras o inversiones. Esto puede incrementar los costes para autónomos que necesitan adquirir equipos, suministros o tecnología. Asimismo, en operaciones entre empresas (B2B), la falta de IVA repercutido puede perjudicar al cliente, generando una pérdida de neutralidad fiscal y posible desventaja competitiva frente a proveedores en régimen general.
Precauciones y control del límite de facturación
Otro aspecto clave es el control del volumen de negocio. Si un autónomo supera el umbral establecido, deberá volver al régimen general y regularizar su situación. La Administración también podría implementar mecanismos adicionales para controlar la facturación y evitar irregularidades.
Declarando recomienda que los autónomos analicen su situación particular antes de acogerse al régimen, valorando tanto las ventajas administrativas como las posibles desventajas económicas.

