La agenda fiscal y social de los autónomos para 2026 se perfila marcada por dos grandes ejes de debate: la fijación de los límites de módulos para 2026 y la subida de pensiones, cuestiones que preocupan a miles de trabajadores por cuenta propia ante la falta de concreción normativa y los cambios en el sistema tributario y de protección social.
Los límites de módulos para 2026: una incertidumbre fiscal para los autónomos
Uno de los asuntos más urgentes para el colectivo es la definición de los límites de módulos para 2026 dentro del régimen de estimación objetiva, un sistema que simplifica las obligaciones fiscales de muchos pequeños negocios. UPTA señala que más de 400.000 autónomos dependen de que se mantengan estos umbrales para seguir dentro de este régimen durante el próximo ejercicio.
Según los valores propuestos inicialmente por la Agencia Tributaria, no podrán superar ciertos umbrales de ingresos y facturación (por ejemplo, 250.000€ de ingresos totales o 125.000€ de facturación a empresas y profesionales) sin perder la posibilidad de tributar por módulos, lo que afectaría a sectores como el comercio minorista, la hostelería o actividades agrícolas.
La caída en el Congreso del decreto que pretendía prorrogar la normativa ha generado inquietud en el colectivo porque, sin una fórmula legal que fije esos límites para 2026, se pone en riesgo la estabilidad fiscal y administrativa de miles de trabajadores por cuenta propia. UPTA insiste en la necesidad de una solución inmediata para garantizar seguridad jurídica.
La subida de pensiones y su impacto en la seguridad social de los autónomos
Paralelamente, la subida de pensiones aprobada por el Congreso ha supuesto la revalorización de las pensiones del sistema de la Seguridad Social para 2026, con incrementos que ya están siendo efectivos en las nóminas de los pensionistas. Según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la medida beneficia a cerca de 13 millones de personas y eleva las pensiones contributivas un 2,7% de media, con subidas superiores al 7% en las pensiones mínimas y hasta el 11,4% en las pensiones no contributivas o el Ingreso Mínimo Vital.
Desde UPTA se valora positivamente este incremento, considerándolo una cuestión de justicia social que también favorece a los autónomos que cotizan por jubilación y que verán mejorada su protección social. No obstante, la organización subraya la importancia de mantener las cotizaciones sin subir las cuotas del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) respecto a 2025, algo que se ha previsto con la normativa recientemente convalidada.
La conjunción de estos debates, los límites de módulos para 2026 y la subida de pensiones, dibuja un panorama en el que la estabilidad fiscal y la protección social de los autónomos están en el centro de las negociaciones políticas y sociales de las próximas semanas.

