La Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) ha puesto en valor el impacto de su iniciativa SOS de los autónomos, un proyecto creado para ofrecer apoyo directo, información y acompañamiento a los trabajadores por cuenta propia ante las dificultades económicas y los cambios normativos que afronta el colectivo, promoviendo formación continua, digitalización, sostenibilidad, innovación, acceso a recursos, asesoramiento personalizado y fortaleciendo la competitividad, resiliencia, seguridad jurídica y bienestar general de los autónomos.
Según los datos difundidos por la organización, más de 25.345 autónomos han solicitado asesoramiento a través de este servicio, lo que supone una media de más de un centenar de consultas diarias durante los días laborables de 2025. Estas cifras reflejan la creciente necesidad de orientación especializada entre los profesionales independientes.
Sos de los autónomos: apoyo, asesoramiento y herramientas prácticas
El programa SOS de los autónomos se integra en una estrategia más amplia impulsada por ATA para reforzar la viabilidad y competitividad de los pequeños negocios. La iniciativa ofrece respuestas personalizadas sobre cuestiones clave como sostenibilidad, digitalización, adaptación normativa y gestión empresarial.
Este proyecto forma parte del marco europeo Start on Sustainability (SOS), financiado por el programa Erasmus+ de la Unión Europea, y tiene como objetivo facilitar la transición de los autónomos hacia modelos de negocio más sostenibles desde el punto de vista económico, social y medioambiental.
Entre las acciones desarrolladas destacan recursos formativos, guías prácticas y herramientas digitales, como la aplicación Action Plan, que permite a los autónomos realizar un autodiagnóstico y definir medidas concretas para mejorar la sostenibilidad de su actividad.
Desde ATA subrayan que el SOS de los autónomos no solo responde a problemas puntuales, sino que busca ofrecer soluciones a largo plazo, reforzando la resiliencia del colectivo y su capacidad para adaptarse a un entorno económico cada vez más complejo. Refuerza confianza, formación, sostenibilidad, competitividad, innovación y futuro del autónomo.

